¿Cómo funcionan?

La operativa con CFDs tiene enormes similitudes a la operativa con acciones tradicionales, pero los CFDs te ofrecen una mayor flexibilidad, ya que puedes beneficiarte tanto de los mercados alcistas como de los mercados bajistas.

Por lo tanto, si piensas que es probable que suba el precio del activo subyacente, decidirás comprarlo, y posteriormente venderlo a un precio más alto y la diferencia sería lo que se te abonaría en cuenta. Si, por el contrario, crees que el mercado va a caer, entonces vendes, para comprar más tarde a un precio inferior. Una vez más, la diferencia entre la apertura y el cierre, constituiría tu beneficio.

Sin embargo, si el mercado va en sentido contrario, la diferencia entre la apertura y el precio de cierre sería tu pérdida.